Cuida cada movimiento de su cuerpo. Camina delicadamente sin tropezar con nada. No tiene un fijo objetivo. Se sienta sobre la mesa. Sus ojos no se desvían de su deseo.
Estira la pierna cuando alguien llega. Sus labios no se despegan. Lo mira fijamente y lo atemoriza sin intención. Sólo un ser vivo se comunica a través de ese idioma superior.
martes, 14 de febrero de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
Su cuerpo desnudo camina sobre la arena. Sus pies blancos se comienzan a elevar y sus uñas son lo único que rozan los granos del piso. Cuanto más arriba esta, más respira la sal, más siente que son uno. Más sospecha.
Cae. Sus brazos tocan lo banco del mar. Se ve, a lo lejos, su cabeza con su larga cabellera negra.Quieta en el medio del río salado.
Cae. Sus brazos tocan lo banco del mar. Se ve, a lo lejos, su cabeza con su larga cabellera negra.Quieta en el medio del río salado.
domingo, 12 de febrero de 2012
Respirar profundo e inhalar la inspiración.
Agarrar la lupa y buscar en el subconsciente.
Ampliar lo no ampliado previamente.
Simplificar lo ampliado posteriormente. Prepararse.
Tomar la pluma.
Apoyar la mano en el papel.
Dejar que tus dedos bailen al ritmo de tu conciencia.
No importan las reglas del mundo perfecto para ese momento de baile interior.
Agarrar la lupa y buscar en el subconsciente.
Ampliar lo no ampliado previamente.
Simplificar lo ampliado posteriormente. Prepararse.
Tomar la pluma.
Apoyar la mano en el papel.
Dejar que tus dedos bailen al ritmo de tu conciencia.
No importan las reglas del mundo perfecto para ese momento de baile interior.
Ahí estábamos los dos, veíamos las luces de la ciudad a lo lejos. Pasaban pocas personas.
Él estaba sentado en la vereda con las piernas en el cordón y las rodillas le sobre salían. Yo estaba con mi cabeza en sus piernas semi acostada. Veía como las luces de la ciudad iluminaban el sector de sus rodillas que más sobre salia. Estiraba los brazos y obserbaba atentamente como una pequeña línea marcaba la diferencia entre lo oscuro y lo claro de mi brazo.
Le decía que se calle y disfrutaba estar sobre una persona que le late el corazón. Sentía el tacto sobre su piel y mi piel. Sentía su olor tan difícil de detectar. Esos olores que te hacen sentir en un estado de éxtasis y relajación total. Que te revuelven el estómago, que te revuelven. Seguramente el no sabía todo lo que yo pensaba en ese momento, pero lo sentía. Lo sentía plenamente. Lo sentía sin mirarme a los ojos. Lo sentía plenamente. Lo sentía.
Él estaba sentado en la vereda con las piernas en el cordón y las rodillas le sobre salían. Yo estaba con mi cabeza en sus piernas semi acostada. Veía como las luces de la ciudad iluminaban el sector de sus rodillas que más sobre salia. Estiraba los brazos y obserbaba atentamente como una pequeña línea marcaba la diferencia entre lo oscuro y lo claro de mi brazo.
Le decía que se calle y disfrutaba estar sobre una persona que le late el corazón. Sentía el tacto sobre su piel y mi piel. Sentía su olor tan difícil de detectar. Esos olores que te hacen sentir en un estado de éxtasis y relajación total. Que te revuelven el estómago, que te revuelven. Seguramente el no sabía todo lo que yo pensaba en ese momento, pero lo sentía. Lo sentía plenamente. Lo sentía sin mirarme a los ojos. Lo sentía plenamente. Lo sentía.
martes, 7 de febrero de 2012
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