sábado, 28 de julio de 2012

tengo una banda amiga que me aguanta el corazón que siempre esta conmigo tenga o no tenga razón

domingo, 22 de julio de 2012


Quiero volverte a extrañar. Volver a sentir esa ansiedad de mirar el reloj y rogar, que sea la hora en que nos volvamos a encontrar.
Quiero volver a imaginar mil encuentros. Mil encuentros clandestinos, fugaces, fallidos.
Quiero volverte a buscar para perderte y tener que volverte a buscar. Quiero volverte a buscar y que huyas y no te dejes alcanzar.
Quiero imaginar una despedida obligada que haga nuestro encuentro insuficiente y nos haga desear más. No quiero una despedida definitiva, no quiero un adiós. Quiero una despedida que me pida que te vuelva a buscar.
Quiero dormirme agotado en tus brazos y despertar sin tenerte a mi lado. Y creer que todo nuestro encuentro fue sólo un sueño. Y salir desesperado a perseguir ese sueño.
Quiero volverte a extrañar para no dejarte nunca de amar.

sábado, 21 de julio de 2012

lunes, 16 de julio de 2012

Que lindo sería no tener que escribir nada, que la gente te mire y te entienda, sin la necesidad de mover los labios, si no con mirarte, aunque la mirada sea siempre igual, que haya algo dentro de uno que con un simple cruzar los ojos se entienda absolutamente todo lo que le pasa a uno... sentimiento, palabra, gesto, emoción...

martes, 10 de julio de 2012

El vendedor que nunca vendió.

El lunes pasado vino a mi casa otro comprador interesado en el artículo de "Mercado Libre" que yo había publicado hacia unos días. Llegó, aproximadamente a las cuatro y media de la tarde, se sentó a la mesa del comedor y le serví un poco de té. Todo parecía salir a la perfección. El artículo iba a ser vendido, yo iba a recibir el dinero y el cliente saldría de mi casa feliz por haber hecho un negocio exitoso. Todo era perfecto, hasta que el hombre comenzó a cuestionarme sobre el artículo a vender. Veníamos bien, charlando del tránsito, el clima y el té. Esos cinco minutos en los que recién había llegado fueron los mejores del día, hasta que mencionó el otro asunto.
Me preguntó cosas muy difíciles de responder: "¿Cuál es el precio de venta?" No salió palabra alguna de mi boca. "El aparato está en perfecto estado pero es muy grande y no me lo puedo llevar hoy ¿Cuándo vengo?" Tampoco salió ninguna palabra de mí. Antes le podía responder con señas, me decía que había tránsito y yo movía la cabeza dándole la razón pero... ¡no se inventaron señas para decir los días de la semana o el precio de las cosas!
Vi que se acercaba a la puerta para retirarse, subí rápidamente las escaleras en busca de papel y lápiz para explicarle por qué no le respondía. Mientras agarraba hojas, escuché el ruido de la puerta cerrándose. Permanecí algún tiempo en lo alto de la escalera y, poco a poco, comencé a comprender que mi visitante había desaparecido definitivamente. Quedaba solo devuelta, castigado para siempre por mi falta de comunicación.

‎"No sabía si era yo el que escribía los personajes, o si los personajes me escribían a mí, o si éramos la misma persona". Tenía miedo de que esa confusión lo llevara a la locura, y no había nada que temiera más. 


david bowie, Rolling Stone

domingo, 8 de julio de 2012

Y ves, que esta tristeza no puede ser
que algo mejor tiene que haber
algo por donde salir a andar.



viernes, 6 de julio de 2012


En 1492, los nativos descubrieron que eran indios,
descubrieron que vivían en América
descubrieron que estaban desnudos,
descubrieron que existía el pecado,
descubrieron que debían obediencia a un rey
y a una reina de otro mundo y aun dios de otro cielo.
Y que ese dios había inventado la culpa y el vestido
y había mandado que fuera quemado vivo
quien adorara al sol y a la luna y la tierra
... y a la lluvia que la moja.


Eduardo Galeano.
El tiene muchas alas, y no tiene paredes, porque sea al lugar que sea, es bienvenido y recibido con amor y cariño, con los brazos abiertos, sube, baje, dé tres mil vueltas... Sea lo que sea que haga, tiene 3 alas, tiene muchas alas y creo que por algo es que dicen que la gula hace mal, que tener tantos bienes hace mal. Amplifica más y más lo que somos, amplifica nuestro egoísmo permanente, el egoísmo animal del ser humano, no se si es esa la palabra, pero amplifica esa cuestión de que todo lo que uno hace, al fin y al cabo, lo termina haciendo por beneficio propio... creo que cuando uno entiende eso, se vuelve más... ¿egoísta? al reconocerlo y aceptarlo y darse cuenta de que así es el ser humano, la naturaleza, nosotros, el instinto animal que cada uno lleva, al aceptarlo se va también esa culpa de hacer sufrir a otros, se simplifica, y creo que la gula relacionado con el saber y aceptar eso, te vuelven mierda, y nada más que mierda, va, para uno, cuando está en esa posición, está en la gloria.