malvenidos
martes, 30 de octubre de 2012
Solo en la cama, mirando el techo
sin un amigo,con un Resero
pero por esto,no he de sufrir
con un vinito soy feliz
Solo en la cama, mirando el techo
no esta mi chica, vive muy lejos
pero por esto, no he de sufrir
mirando tele soy feliz
Solo en la cama, mirando el techo
con mi bolsita de pegamento
pero por esto, no he de sufrir
con mi bolsita soy feliz
Solo en la cama, mirando el techo
armo cigarros, fumando espero
pero por esto, no he de sufrir
con mi tabaco soy feliz
mirando tele soy feliz
mirando al techo soy feliz
domingo, 14 de octubre de 2012
Celebración de la subjetividad.
Yo ya llevaba un buen rato escribiendo Memoria del fuego, y cuanto más escribía, más adentro me metía en las historias que contaba. Ya me estaba costando distinguir el pasado del presente: lo que había sido estaba siendo, y estaba siendo a mi alrededor, y escribir era mi manera de golpear y de abrazar. Sin embargo, se supone que los libros de historia no son subjetivos.
Se lo comenté a don José Coronel Urtecho: en este libro que estoy escribiendo, al revés y al derecho, a luz y a tras luz, se mire como se mire, se me notan a simple vista mis broncas y mis amores.
Y a orillas del río San Juan, el viejo poeta me dijo que a los fanáticos de la objetividad, no hay que hacerles puto caso:
-No te preocupes- Me dijo-. Así debe ser, los que hacen de la objetividad una religión, mienten. Ellos no quieren ser objetivos, mentira: quieren ser objetos, para salvarse del dolor humano.
E.G
Se lo comenté a don José Coronel Urtecho: en este libro que estoy escribiendo, al revés y al derecho, a luz y a tras luz, se mire como se mire, se me notan a simple vista mis broncas y mis amores.
Y a orillas del río San Juan, el viejo poeta me dijo que a los fanáticos de la objetividad, no hay que hacerles puto caso:
-No te preocupes- Me dijo-. Así debe ser, los que hacen de la objetividad una religión, mienten. Ellos no quieren ser objetivos, mentira: quieren ser objetos, para salvarse del dolor humano.
E.G
miércoles, 10 de octubre de 2012
Quiero gritar tan fuerte hasta que la garganta se me desgarre y se me ponga roja la cara. Quiero gritar tan fuerte hasta que se me marquen las venas del cuello, y los huesos de la cara, hasta que mis ojos se llenen de lagrimas que caigan lentamente por mi piel irritada. y quiero sentir que esas gotas caen como ácido que queman cada sector caliente de mi piel.Quiero gritar tan fuerte hasta que las arrugas de mi frente se marquen como nunca pasó. Quiero gritar en todos los idiomas pero la bronca y la impotencia que siento tan solo me permiten generar que un sonido salga de mi boca. Quiero gritar tan fuerte hasta que mi cuerpo comienze a retorcerse, y mis poros larguen transpiración Quiero gritar tan fuerte hasta que sienta que los huesos de mis dedos se resquebrajan todos y mis músculos se fortalezen. Quiero gritar tan fuerte hasta sentir que muero desgarrada y agotada. Quiero gritar tan fuerte hasta sentir el coraje de arrancarme los ojos con mis propias manos. Quiero gritar tan fuerte hasta sentir que mis tímpanos se romper. Quiero gritar tan fuerte hasta que mis ojos se cierren lentamente y me encuentre en una verdadera oscuridad.
miércoles, 3 de octubre de 2012
¿Y por qué te arrepientes, nena, por qué borras algo que provino de tu mente, nena, nada mas que de tu mente? ¿Acaso te aterraste de tus propios pensamientos? ¿Qué cosa tan maléfica podría atravesar esa boca?¿Qué palabras que carezcan de amor podrían romper con esos dientes? Si, esos dientes que te filtran, esos dientes que te muerden.
El perdedor
y el siguiente recuerdo es que estoy sobre una mesa,
todos se han marchado: el más valiente
bajo los focos, amenazante, tumbándome a golpes....
y después un tipo asqueroso de pie, fumado un puro:
<< Chico, tu no sabes pelear>> me dijo.
y yo me levanté y le lancé de un golpe por encima
de una silla.
fue como una escena de película y
allí quedó sobre su enorme trasero diciendo
sin cesar << Dios mío, Dios mío, pero ¿ qué es lo que
te ocurre?>> y yo me levanté y me vestí,
las manos aún vendadas, y al llegar a casa
me arranqué las vendas de las manos y
escribí mi primer poema,
y no he dejado de pelear
desde entonces.
y el siguiente recuerdo es que estoy sobre una mesa,
todos se han marchado: el más valiente
bajo los focos, amenazante, tumbándome a golpes....
y después un tipo asqueroso de pie, fumado un puro:
<< Chico, tu no sabes pelear>> me dijo.
y yo me levanté y le lancé de un golpe por encima
de una silla.
fue como una escena de película y
allí quedó sobre su enorme trasero diciendo
sin cesar << Dios mío, Dios mío, pero ¿ qué es lo que
te ocurre?>> y yo me levanté y me vestí,
las manos aún vendadas, y al llegar a casa
me arranqué las vendas de las manos y
escribí mi primer poema,
y no he dejado de pelear
desde entonces.
domingo, 12 de agosto de 2012
Cuando es verdadera, cuando nace la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada.
E.G.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)